Desde el Consell Valencià de la Joventut junto al Consell de la Joventut d’Alacant; Consell de la Joventut d’Alzira; Consell de la Joventut d’Elda; Consell de la Joventut d’Elx; el Consell de la Joventut de Castelló; Consell de la Joventut de València; Consell de la Joventut de Xàtiva; Consell de la Joventut de Quart de Poblet; Consell de la Joventut de Gandia; Consell de la Joventut de Sueca, reiteramos firmemente nuestro apoyo a la huelga educativa impulsada por el profesorado valenciano.
Además, condenamos los actos violentos que han ocurrido en el contexto de manifestaciones pacíficas e instamos la autoridad competente a que se reconozcan responsabilidades.
Después de observar la movilización histórica de las últimas semanas y, por lo tanto, de la ancha legitimidad de las reivindicaciones del sector educativo, creamos que la Generalitat Valenciana y la Consellería de Educación en particular tiene que atender las demandas que se han puesto en diferentes ocasiones sobre las tablas de negociación.
El modelo educativo actual hace tiempo que muestra síntomas de fatiga como las ratios de alumnos insostenibles, las infraestructuras en muchas ocasiones deficientes, la burocracia excesiva o la falta de recursos entre otros. Esta situación afecta muy negativamente en la comunidad educativa, tanto al profesorado como el alumnado, y las condiciones de aprendizaje son cada vez más precarias.
Desde la Generalitat se tiene que apostar de manera convincente y con la máxima celeridad posible por un nuevo modelo educativo que facilito la labor educativa del profesorado y mejoro las condiciones de aprendizaje del alumnado.
La educación pública es el pilar básico sobre el cual se apoya la construcción de un proyecto de vida. La posibilidad de emanciparse en unas condiciones dignas y tener un trabajo no precarizado son posibles, principalmente, cuando las personas jóvenes tienen acceso en una educación pública de calidad.
En un contexto social en que los precios de la vivienda sufren un incremento desmesurado, la emancipación juvenil continúa una tendencia a la baja y las perspectivas laborales son considerablemente negativas, los poderes públicos tienen la obligación de garantizar seguridad y confianza en la población en general y, en este caso concreto, en la red educativa, que para muchas familias es un espacio comunitario crucial.
Por otro lado, como territorio con una lengua propia y cooficial, no tenemos que dejar de lado el papel que esta tiene que tener dentro de la educación que recibe la población joven.
Por eso, apoyamos al hecho que se trabaje conjuntamente por:
– Mejorar la calidad del sistema educativo público, mediante el refuerzo del profesorado, la inversión en infraestructuras adecuadas y, en general, la dotación de recursos suficientes.
– Mejorar los derechos laborales del profesorado como principal garantía de una educación pública de calidad.
– Apostar por un modelo educativo que dé un mayor protagonismo a la lengua valenciana y que vehicula la enseñanza en nuestro territorio.
Apostar por la educación pública, incrementando el presupuesto destinado a esta y mejorando las circunstancias en las que se educa, es apostar por una sociedad más rica y por una juventud más capaz y preparada para el futuro.




